93 232 10 56 / 964 216 644 / 973 282 005

El filtro de partículas de su vehículo está diseñado para eliminar las
partículas en suspensión de los gases de escape.
Aproximadamente cada 500 Km el DPF/FAP se regenera
automáticamente mediante un proceso de pirólisis quemando las
partículas acumuladas. Sin embargo, cada vez que se realiza un proceso
de regeneración se acumula un extra de ceniza residual en el filtro.
A pesar de todo, con el paso del tiempo, dependiendo de diferentes
factores, se acabará obstruyendo parcial o totalmente, causando al
vehículo un aumento de consumo y pérdida de potencia.
Si el DPF/FAP está obstruido severamente por falta de mantenimiento
no se podrá regenerar y será inevitable sustituirlo por uno de nuevo.

A diferencia de otros sistemas de limpieza de DPF/FAP (ultrasonidos, aditivos químicos, pirólisis)
que son sistemas menos eficaces, el tratamiento de limpieza presurizada ofrece un resultado
efectivo con una excelente limpieza y protección en cualquier DPF/FAP.